En un mundo donde casi todo cambia, el Salva forma estudiantes capaces de construir firmeza desde adentro.

El proyecto educativo del Instituto Salvatierra, con más de seis décadas de trayectoria formando generaciones, se encuentra sólidamente alineado con las demandas de la sociedad líquida. A través de programas académicos, formativos y humanos, la institución favorece una educación capaz de adaptarse, anticiparse y transformar el entorno.
A continuación, se muestran los programas y ejes que fortalecen esta visión:
1. Formación Integral Humanista
La base del modelo educativo del Salva está centrada en la persona. La formación integral —espiritual, emocional, intelectual, física y social— brinda a los estudiantes herramientas sólidas para navegar la incertidumbre.
- Promueve el autoconocimiento, la empatía, el diálogo, la resiliencia y el sentido ético.
- Formar jóvenes con brújula interior, capaces de tomar decisiones responsables en un mundo cambiante.
Esto responde directamente al reto de educar en tiempos líquidos: estudiantes firmes en un entorno fluido.
2. Acompañamiento personal y tutorías
El Instituto fortalece una relación cercana entre docentes y alumnos mediante:
- Programa de Tutorías.
- Acompañamiento académico y emocional
- Orientación vocacional
- Comunicación constante con familias
Este enfoque responde al nuevo rol del docente como guía humano, presente y significativo, necesario en la modernidad líquida donde los jóvenes requieren orientación, no solo información.
3. Programas Académicos Actualizados y Competencias para la Vida
La propuesta académica del Salva integra habilidades esenciales para esta era:
- Pensamiento crítico
- Resolución de problemas
- Creatividad y aprendizaje activo
- Competencias digitales y tecnológicas
- Capacidad de aprender, desaprender y reaprender
Los planes y programas se vinculan con contextos reales a través de proyectos, ferias, concursos, visitas industriales, actividades STEM y experiencias donde el estudiante analiza, aplica y transforma su entorno.
4. Programa de Idiomas: inglés y francés
En un mundo interconectado, el dominio de idiomas abre horizontes y prepara para escenarios globales.
El Instituto Salvatierra desarrolla:
- Competencia comunicativa en inglés y francés
- Preparación progresiva para certificaciones
- Estrategias de comunicación intercultural
Esto fortalece la movilidad académica y profesional, esencial para una sociedad donde las fronteras entre países, culturas y oportunidades son más flexibles que nunca.
5. Vida Estudiantil y Liderazgo
La formación fuera del aula es fundamental para construir competencias sociales y emocionales.
El programa de vida estudiantil del Salva integra:
- Actividades deportivas, culturales y artísticas
- Proyectos de solidaridad y acción social
- Brigadas, grupos estudiantiles y eventos formativos
- Desarrollo del liderazgo y el trabajo colaborativo
En tiempos líquidos, estas experiencias construyen identidad, sentido de pertenencia y habilidades de convivencia.
6. Cultura de la Innovación y Adopción Significativa de Tecnología
El Instituto integra la tecnología como herramienta estratégica y no como fin:
- Uso de plataformas educativas
- Estrategias de aula invertida
- Desarrollo de pensamiento computacional y robótica en programas específicos
- Fomento de proyectos creativos e interdisciplinarios
La tecnología se convierte en un medio para potenciar creatividad, colaboración y aprendizaje autónomo.
7. Conexión con la Comunidad y Aprendizaje Basado en la Realidad
El Salva promueve experiencias que permiten vincular la teoría con la práctica:
- Visitas empresariales
- Proyectos de vinculación social
- Participación en concursos estatales y nacionales
- Alianzas con organizaciones educativas y sociales
Estas experiencias permiten que los estudiantes comprendan la complejidad del mundo real y desarrollen herramientas para moverse con seguridad en entornos cambiantes.
En síntesis: El Salva como ancla en un mundo líquido
La educación en tiempos líquidos exige flexibilidad, innovación y sentido humano. El Instituto Salvatierra responde a esta realidad con un proyecto educativo sólido que forma personas críticas, empáticas, creativas y preparadas para reinventarse cuantas veces sea necesario.
